…a ser, a vivir, a reinventarte, a seguir…

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Atrévete a Soñar

Pide un deseo el día 12/12/12

make a wish

Hoy será el último día repetitivo que veremos EVER y por eso creo que es una ocasión para pedir algo al Universo y tratarnos a nosotros mismos con mucho cariño. Recordemos que:

En la vida , no puedes dar marcha atrás,
No puedes cambiar los días
e ir de la noche a la mañana.

Debes ir siempre hacia adelante,
día tras día, año tras año,
no puedes permanecer parado.
Nadie puede detener el tiempo.

Hay muchas encrucijadas,
por eso fíjate en las luces:
avaricia desmedida,
egoísmo enloquecedor,
celos enfermizos,
son luces rojas
en el semáforo de la vida.

Detente, porque tras ellas
hay solamente caminos tortuosos
y precipicios escondidos.

La amistad, el perdón, la ayuda,
la ternura, son luces verdes,
sigue adelante sin miedo:
sé cariñoso y amable en el trato
diario con personas y cosas.

Deja que el motor de tu corazón
siempre esté en marcha y no te olvides
que existe solamente una llave
segura de contacto:
 
“EL AMOR”

Give a little love…

…Todos podemos aprovechar una mano o un hombro sobre el que apoyarnos … igual de importante aunque quizás no tan obvio es extender el apoyo a los demás… Cuando extiendes tu apoyo a otras personas en su proceso de maximización, recibes múltiples beneficios. Experimentas tu valía en los otros, tu capacidad para hacerlo diferente y la satisfacción de dar desinteresadamente. Aprendes la magia del amor en acción. Mientras te diriges hacia tu maximización, te das cuenta de que eres parte de una gran familia y de que no eres el único que está en la selva en busca de lo mismo.

La llave para que el apoyo extendido te enriquezca y alivie a los demás es que lo hagas por el alegría que siente tu corazón al hacerlo y no por la necesidad de recibir una recompensa en el futuro.

~Bob Mandel, Maximízate

Este vídeo me inspira muchísimo y me hace sentir como que I am all up for making the world a better place.

Tu amor marca la gran diferencia

Iluminando

“Desde el punto más sombrío de mi mundo interior, envío delicadas burbujas que viajan hacia mi parte consciente, creando un colorido y luminoso puente por donde afluye la comprensión. Es mediante esta armónica re-conexión que celebrando abro, de par en par, mi corazón, para bendecir y honrar lo aprendido en este maravilloso recorrido por la tercera dimensión, ya que no es batallando como logramos iluminar, sino aceptando y amando nuestra propia oscuridad.

Al comenzar el proceso de transformación, una pequeña chispa de amor se encendió y poco a poco nos permitió tomar conciencia sobre la des-humanización que imperaba. Gracias a esa luz interior, que hacia afuera iluminaba, sentimos que lentamente lo que nos rodeaba se aclaraba. Así fuimos dando pasos y aprendimos a confiar. También nos animamos a alentar e hicimos un considerable esfuerzo para permanecer despiertos, al tiempo que nuestra luz se acrecentaba.

A pesar del duro trabajo, desterrando la oscuridad, vemos que aún queda tarea por realizar, y eso nos lleva a preguntar en qué fallamos. La respuesta sincera, a este interrogante, conduce a la introspección, y es la sabia voz del corazón quien nos responde: En el mágico camino de la vida no hay errores. Todo es aprendizaje. Lo que falta integrar son tus partes dormidas, que en el mundo externo se muestran, como si fuesen oscuras, para que puedas iluminarlas amando’.

Esta respuesta nos permite rememorar que lo que vemos fuera es la prolongación de nuestro mundo interno, de ahí que en cada uno de nosotros exista el poder de cambiar la realidad. Por eso, en vez de insultar, enojarnos y criticar por el entorno en que vivimos, podemos abrirnos y sanar nuestras des-armonías internas, que proyectan inconsciencia. Todo es Uno. La oscuridad es funcional a la luz. Si estamos alertas, su marcado contraste nos ayuda a ser más conscientes.

Si todos nos hacemos cargo de la bella responsabilidad que implica nuestro poder co-creador, sólo habrá lugar para el amor manifestándose en múltiples y creativas formas. Por eso es que, hoy, volviéndome más consciente de lo que puedo generar, sonriendo elijo plasmar sensibles burbujas, cristalinas y relucientes, que desde mi parte iluminada retornan hacia el punto más sombrío de mi mundo interior, para abrazarlo con infinito amor y de todo corazón agradecerle.”

(Texto de Julio Andrés Pagano)

La nueva tienda

Oculto en la semilla… encontramos el árbol entero.

UNA NOCHE, UNA MUJER soñó con una tienda nueva que se había inaugurado recientemente en su calle. En el momento de entrar en ella, reconoció a Dios detrás del mostrador.

«¿Qué vendes en tu tienda?», le preguntó.

«Todo lo que te apetezca», contestó Dios.

La mujer casi no pudo creerse la suerte que tenía, pero decidió aprovechar la oportunidad y pedir sólo de lo mejor.

Caviló durante un buen rato y después realizó su pedido.

«Quiero amor y felicidad para toda la vida, y paz para mi alma», dijo. «También me gustaría tener sabiduría y valor para no tener mie­do nunca jamás». De nuevo, estuvo un rato pensando para no olvidar­se de nada .. «Ah, sí», continuó, «no solamente quiero lo que te he pe­dido para mí, sino también para todos los hombres de la Tierra».

Dios sonrió y dijo:

«Querida, yo creo que me has entendido mal. Aquí no tenemos frutas. Aquí sólo hay semillas».

“AQUÍ SOLO HAY SEMILLAS. El resto lo tienes que hacer tú mismo. Tú eres el responsable para que, dentro del ámbito de tu influencia, crezcan de la semilla plantas fuertes y sanas. Tú eres el jardinero y debes ocuparte de que la sequía o cabras salvajes no destruyan el brote tierno.

Dios te puede dar las mejores semillas, pero si no caen en tierra fér­til y no las cuidas y las conservas no se pueden desarrollar ni las mejo­res capacidades ..

Caiga lo que caiga en el suelo fecundo de tu alma, cuídalo y guár­dalo con esmero. Presta atención y cuidado, y protégelo de los comen­tarios mordaces de tu razón analítica y de las plagas de los consejos y comentarios de amigos, que son como una invasión de insaciables lan­gostas. Consérvalo en silencio en tu corazón. Deja que la semilla crez­ca lentamente y las cabras salvajes se echarán a descansar a la sombra de un árbol enorme en vez de comérsela cuando todavía es un brote.

Y aunque no tengamos influencia sobre la clase de suelo en el que caerá nuestra semilla, ya sea éste un despeñadero de montaña pobre y arrasado por el viento, una amplia llanura seca donde tienes que ir en busca de agua o un jardín del Edén, no importa; allí donde caiga nues­tra semilla enraizará con todo nuestro amor y fuerza. Echa un vistazo a tu vida. Justamente aquí está tu sitio. Justamente aquí tienes que es­tar. Justamente aquí crece tu árbol a lo ancho, a lo largo y en profun­didad.”

 

A menudo nos enfocamos demasiado en los factores externos, en ésos que nos generan preocupación y sobre los cuales tenemos muy poca o nada de influencia. A menudo, nos olvidamos de volver la mirada hacia nuestro interior y trabajar sobre aquellas cosas que dependen de nosotros y que sí podemos cambiar.

En ese trabajo introspectivo me he estado centrando en los dos últimos meses y por eso he estado un poco ausente por aquí. Durante unos días lo atribuí al poco tiempo libre que me deja la actividad cotidiana para dedicarme a esto, pero lo cierto es que durante todos mis años de bloggera siempre he tenido períodos de absentismo similares a éste y otros de una alta actividad inspiradora que me empuja a escribir con mayor frecuencia y a sacar el tiempo de donde no lo tengo cuando siento al necesidad imperante de escribir. Considerando que el tiempo es ilusorio y que tengo más que suficiente para hacer y vivir o que me hace feliz; estoy de vuelta y con mejor disposición que nunca.

Carpe Diem

Aprovecha el día.
No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz,
sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie te quite el
derecho de expresarte, que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario…

No dejes de creer que las palabras y la poesía, sí pueden cambiar al
mundo; porque, pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.

Somos seres humanos llenos de pasión, la vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra
propia historia.

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa. Y tú
puedes aportar una estrofa…
No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puede ser libre el
hombre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un
silencio espantoso. No te resignes, huye…

“Yo emito mi alarido por los tejados de este mundo”, dice el poeta;
valora la belleza de las cosas simples, se puede hacer poesía sobre las
pequeñas cosas.

No traiciones tus creencias, todos merecemos ser aceptados.
No podemos remar en contra de nosotros mismos, eso transforma la
vida en un infierno.

Disfruta del pánico que provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridades.

Piensa que en ti está el futuro, y asume la tarea con orgullo y sin
miedo.

Aprende de quienes pueden enseñarte.

Las experiencias de quienes se
alimentaron de nuestros “Poetas Muertos”, te ayudarán a caminar por
la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros, los “Poetas Vivos”.

No permitas que la vida te pase a ti, sin que tú la vivas…

~Walt Whitman

Be here now

“Una vez le preguntaron a Buda qué es lo que a él más le sorprendía de la humanidad, y respondió: Los hombres, que pierden la salud para juntar dinero, y luego pierden el dinero para recuperar la salud y por pensar ansiosamente en el futuro, olvidan el presente de tal forma, que acaban por no vivir ni el presente ni el futuro, viven como si nunca fuesen a morir y mueren como si nunca hubiesen vivido”

El día en que me topé con la foto que encabeza esa entrada el mundo se detuvo por un momento. Llegó cuando fue preciso y me sigue impactando cada vez que la veo. Aún sirve de fondo de pantalla de mi móvil y seguramente en algún momento servirá de cover en mi FB personal.

Siempre me ha impresionado cómo a veces existen combinaciones de palabras tan sencillas pero tan poderosas. Si tan sólo siemrpe tuviésemos la capacidad de interpretarlas… Aquí y ahora es todo cuanto hay

Fuente (foto): www.buddhagroove.com en Facebook

¿Bueno? ¿Malo? ¡Quién sabe!

Había una vez un hombre que vivía con su hijo en una pequeña aldea en las montañas. Su único medio de subsistencia era el caballo que poseían, el cual alquilaban a los campesinos para roturar las tierras.

Todos los días, el hijo llevaba al caballo a las montañas para pastar. Un día, volvió sin el caballo y le dijo a su padre que lo había perdido. Esto significaba la ruina para los dos. Al enterarse de la noticia, los vecinos acudieron a su padre, y le dijeron: «Vecino, ¡qué mala suerte!» El hombre respondió: «Buena suerte, mala suerte, ¡quién sabe!».

Al cabo de unos días, el caballo regresó de la montaña, trayendo consigo muchos caballos salvajes que se le habían unido. Era una verdadera fortuna. Los vecinos, maravilla­dos, felicitaron al hombre: «Vecino, ¡qué buena suerte!». Sin inmutarse, les respon­dió: «Buena suerte, mala suerte, ¡quién sabe!»

Un día que el hijo intentaba domar a los caballos, uno le arrojó al suelo, partiéndose una pierna al caer. «¡Qué mala suerte, vecino!», le dijeron a su padre. «Buena suerte, mala suerte, ¡quién sabe!», volvió a ser su respuesta.

Una mañana aparecieron unos soldados en la aldea, reclutan­do a los hombres jóvenes para una guerra que había en el país. Se llevaron a todos los muchachos, excepto a su hijo, incapacita­do por su pierna rota. Vinieron otra vez los aldeanos, diciendo: «Vecino, ¡qué buena suerte!». «Buena suerte, mala suerte, ¡quién sabe!», contestó.

Dicen que esta historia continúa, siempre de la misma manera, y que nunca tendrá un final.

 

Es cierto que muchas veces la apariencia que tienen las cosas es un buen indicador de lo que realmente son, pero otras veces las cosas que parecen contratiempos pueden terminar siendo bendiciones y viceversa. A ciencia cierta no lo sabemos porque afortunadamente no tenemos el control sobre lo que sucederá; además las cosas son relativas y lo que puede ser bueno en un momento puede ser dañino en otro, y lo que puede ser positivo para unos, otros lo ven como algo negativo.

Ayer alguien especial me daba su apoyo mientras me decía que no siempre es inteligente intentar las cosas. Esa es una de las cosas que estoy aprendiendo porque siempre he sido una persona de llevar las cosas hasta sus últimas consecuencias y de intentar las cosas siempre y si es posible, siempre hasta el final. Pero a veces hay que saber cuándo detenerse. Otras hay que saber arriesgar. es difícil tomar decisiones cuando existen tantas incertidumbres. Por ejemplo nunca he intentado lanzarme por un barranco, porque sé que probablemente me voy a matar. Pero no lo he intentado. No lo sé a ciencia cierta. Hay momentos en los que no es tan sencillo saber qué hacer ante una situación determinada. especialmente cuando se te está cumpliendo un deseo que creías anhelar.

Yo sólo me puedo sentir agradecida y pedirle al Universo que permita que todo sea para bien. La vida da muchas vueltas y el desarrollo de la misma es completamente impredecible. A veces hay puertas que es mejor dejar abiertas, pero también a veces es necesario cerrar otras puertas, aunque nos cueste, para dar paso a nuevas oportunidades y experiencias, o para mantener el status quo de algo que quizás más adelante -o ahora- nos supondrá un giro positivo en el camino.

No sé lo que me espera el día de mañana, no sé si las decisiones de hoy me supondrán arrepentimientos después, pero tengo la plena confianza de que lo “correcto” es lo que me trae satisfacción en este momento y lo que me hace sentir bien.

¿Mañana mejor? Mejor ahora.

Es ahora

Es ahora

Elegí este día para comenzar a escribir porque es el mejor ejemplo de que sólo existe este momento. Ayer estaría conmemorando 3 años junto a alguien especial y mañana 4 meses desde que ese alguien me dejó. Sin embargo todo lo que existe es este momento; y hoy es un día normal.

Con respecto a ayer sólo hay una cosa que decir:

En la misma medida que libero a los demás de cualquier culpa, tengo también cuidado de no culparme a mí misma. Sé que todas mis experiencias son una fuente de crecimiento y aprendizaje.

Con respecto a mañana cabe mencionar que:

Los dos somos humanos y no podemos predecir el futuro. Cuando tengo plena confianza en mí misma, desaparecen mis temores y sólo queda el amor.

Y…

Me recuerdo una y otra vez que el mundo me necesita para aportar más amor. Hay tantas personas que darían la bienvenida a mi amor…

Por esto estoy aquí…. “«Ahora» es siempre el momento.” ~Osho

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